Una Cuestión de Confianza

Publicado: may. 22 , 2014
Autor: Alan Smith

Los políticos que prometen pavimentar las calles con oro y sólo dejan callejones sin salida, los gerentes que afirman que el futuro estará lleno de bonificaciones y mermelada, mientras solo dejan desiertos estériles y el negociador que ofrece un futuro lleno de alto volumen de ordenes y tiran de ellos mientras se embolsan el bono promocional. Nada ofende a la sensibilidad tanto como una promesa no cumplida.

No necesariamente, según un estudio del comportamiento recientemente publicado en la revista “Organizational Behavior and Human Decision Process”.

Los investigadores han sugerido que la gente admira al engreído y untuoso, incluso cuando se pueden ver sus verdaderas pretensiones.

Mientras que la teoría dominante sostiene que las personas que tienen una mayor confianza en si mismos (mucho ruido y pocas nueces), son castigados, el experimento encontró que muchos grupos son mucho más tolerantes a un fallo de lo que se pensaba. Parece que la confianza crea una impresión persistente de habilidad o talento, incluso cuando este talento tiende a fallar posteriormente.

El estudio dividió a 140 personas en grupos y luego les hizo una serie de preguntas de conocimientos generales. Se les pidió que puntuaran su propio status en el grupo, su capacidad e influencia, así como la del resto de gente en el grupo.

Los que recibieron la puntuación más alta, puntuados por los otros del grupo, fueron los que se votaron a si mismos más alto. Esta situación se mantuvo incluso cuando el resultado se dio a conocer, desmintiendo esta confianza.

¿Qué aprendemos de esto?

La primera es que vemos la confianza de la otra parte antes de comprender el mensaje real, y podemos ser seducidos por esto sin entender completamente las implicaciones. No dé mejores condiciones bajo la promesa de un futuro mejor. Ajuste retroactivamente los términos cuando el futuro se haya conseguido.

La segunda es que tenemos que desarrollar la confianza en nuestra propia capacidad si queremos tener éxito. Si somos de transmitir esta confianza, se convertirá en un cóctel potente. La confianza viene cuando estamos bien preparados y hemos pensado en las implicaciones de lo que estamos apunto de hacer. Planificando y ensayando nuestra respuesta en situaciones difíciles, le dará al negociador la confianza y el control para conseguir es resultado deseado.

Estoy 100% seguro de esto.

 

Alan Smith


COMPARTIR

Alan Smith

Sobre el Autor:

Alan Smith
Mi experiencia es marketing y publicidad. Después de graduarme en Economía, entré en el mundo de la agencia para convertirme a los 28 años, en el MD del mayor proveedor independiente de marketing de Londres.

Leer más sobre Alan Smith

Más artículos de Alan Smith

SUSCRÍBASE A NUESTRO BLOG

Nos importa su privacidad. Para mayor información lea nuestra Política de Privacidad


ENTRADAS RECIENTES


TAGS

Último Blog:

Lo que se debe y no se debe hacer al negociar por correo electrónico

Un estudio reciente de Mckinsey publicado en la página web de Harvard Business Review descubrió que el trabajador medio a tiempo completo gasta alrededor del 28% de sus horas de trabajo a la semana revisando y respondiendo correos electrónicos. Eso es aproximadamente 2 horas y media de su día de trabajo dedicado a comunicarse electrónicamente con colegas, clientes y otras partes con las que está negociando. Sin embargo, según una encuesta encargada por Adobe que apareció en Huff Post, ¡algunos profesionales pueden pasar hasta 6.3 horas al día en el correo electrónico! Esto puede cambiar a medida que la Generación Z prefiera la mensajería instantánea, mensajes de texto y foros de colaboración.

Último Tweet:

Scotwork España, S.L.
C/Hernani, 57, Bajo Oficina 3
Madrid
28020
España
(+34) 914 354 999
info.es@scotwork.com
Síguenos
cpd.png
voty2016_sign_gold.png