Deja Que Te Pinte Un Cuadro

Publicado: jul. 09 , 2015
Autor: Robin Copland

Un amigo mío recientemente visitó Nueva York por cuestión de negocios y tuvo medio día libre. Al ser febrero, se perdió de los encantos de Central Park, así que después de pensarlo decidió ir al museo Metropolitano de Arte, para ver las pinturas de JMW Turner en la galería 808. Están en la segunda planta, un poco alejadas de la puerta principal. Él había visto la película (Sr. Turner; si no la ha visto, vale la pena hacerlo) y estaba decidido en ver las tres pinturas de este gran hombre, que hasta la fecha no había tenido oportunidad de ver.

Subió las escaleras, corto a través de la galería 690 (dibujos y grabados) y la 850 (fotografías) ambas muy agradables a la vista, pero no lo que buscaba mi amigo; siguió los carteles a través de las galerías 800, 801, 802, 803, 804, 805, 806, y 807 (todos con pinturas europeas), hasta que finalmente llego a la galería 808. Había sido un largo y arduo camino, pasando por algunas obras de arte muy reconocidas, pero hasta ahora el apetito por las obras de Turner aún no se había saciado; a estas alturas quería ver una o tres obras de este gran hombre. Y  por fin llego a la zona de Turner.

Estaba cerrada. Cerca de allí, había un vigilante de seguridad, por lo que fue a preguntarle al respecto. “Está cerrado”, dijo el de seguridad.

“Eso puedo verlo”, dijo mi amigo. “¿Por qué está cerrado?

El vigilante de seguridad respondió “Porque sí”.

En este momento mi amigo le pregunto que tendría que hacer para conseguir que abrieran la galería.

Hubo una pausa y unos instantes después el guarda de seguridad admitió que se trataba de una pregunta que él no podía responder. Para ser justo el guardia no utilizó exactamente estas palabras, pero mi amigo capto el mansaje.

Así que buscó un punto de información. Hizo todo el camino de vuelta hasta las escaleras que están en la entrada, una vez allí le dijo a la persona que estaba detrás del mostrador: “Amigo, mi nombre es Leonard (he utilizado otro nombre). “Soy de Inglaterra” continúo, “y he venido hasta aquí para descubrir que los tres cuadros que quería ver están en una galería que se encuentra cerrada actualmente. ¿Podrían por favor abrir la galería para poder ver las obras que venido a ver?”.

Lo que paso después fue lo siguiente. La abrieron.

Los negociadores a veces se olvidan de que la mejor manera de conseguir lo que quieren es pedirlo.

 

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Sobre el Autor:

Robin Copland
Tengo experiencia en ventas, en marcas como Del Monte, Campbell y Nabisco para reatail, a continuación, trabajé en el sector hotelero, en venta y comercialización de marcas de gama alta como Gleneagles Hotel y el St Andrews Old Course Hotel a un mercado internacional.

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