Todos al mar

Publicado: ago. 22 , 2013
Autor:

Se dice que los dos momentos más felices en la vida de un marinero es el día en el que compra un barco y el día en que vende su barco. Tengo un tercer momento incluso mejor que estos dos.

También se dice que hay dos tipos de navegantes: los que les gusta la pintura y los que les gusta navegar. Yo pertenezco a la segunda categoría, el mantenimiento es aburrido; la vela es divertida.

Después de haber tenido mi Daysiler de 21 pies durante 12 años, de mala gana lo puse en venta. De mala gana porque amaba mi pequeña embarcación, pero había cambiado de casa y no hacia uso de ella.

Después de hacer algunas investigaciones determine cual era un "precio justo de mercado" y puse un anuncio de venta en el puerto local. En menos de 24 horas sonó el teléfono y un hombre, llamémosle Larry, dijo que estaba interesado y procedió a intentar regatear el precio.

Ahora la diferencia entre Larry y yo no es que yo sea un negociador profesional y él no; sino que teníamos información asimétrica. Yo sabía más que él.

Primero le señale los precios comparables de barcos idénticos a solo 150 millas a la redonda en El Distrito de los Lagos Inglés, pero más importante aún, le dije que a pesar de que estaba vendiendo el barco, el amarre no estaba en venta ya que no era mio. El puerto es propiedad de un fideicomiso local,  y solo los 65 administradores tienes los derechos de amarre. Yo soy uno de esos administradores. Además, hay una extensa lista de espera de amarres ya que no hay más puertos en 30 millas.

Así que le hice una propuesta: Podríamos tener el barco en sociedad por un precio de venta de menos de £1; él tendría que hacerse cargo de todos los gastos de funcionamiento y mantenimiento, y que además me permitiría navegar con el barco cuando yo quisiera. A cambio me gustaría continuar como administrador en el fideicomiso del puerto y así mantener los derechos de amarre. El acuerdo se cerró en estos términos.

Él es feliz porque tiene un buen barco a un precio razonable - y un amarre en el puerto. Yo estoy contento porque me permite navegar siempre que yo quiera, sin tener que realizar el mantenimiento.

Las lecciones de negociación son: hacer los deberes, hacer propuestas realistas; y valorar las concesiones en el valor que le da la otra parte.

John McMillan


COMPARTIR

Último Blog:

¿Una Metáfora Para Las Negociaciones Del Brexit?

Un interesante ejemplo de 'reducir las diferencias' me llamó la atención esta semana. La historia debe ser anónima debido a la confidencialidad del cliente, pero la esencia fue una disputa sobre el monto de un pago entre una empresa de seguros y un propietario de una empresa, después de que las instalaciones comerciales fueran destruidas por el fuego. Algunos de los hechos que rodearon el incendio habían hecho sospechar a los aseguradores, aunque no había pruebas sólidas de fraude. Sin embargo, las aseguradoras se mostraron reacias a pagar lo reclamado, que era cercano a los 10 millones de euros...

Último Tweet:

Scotwork España, S.L.
C/Hernani, 57, Bajo Oficina 3
Madrid
28020
España
(+34) 914 354 999
info.es@scotwork.com
Síguenos
cpd.png
voty2016_sign_gold.png